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Preocupación entre las agencias de viajes por las obligaciones impuestas por el nuevo decreto del registro documental

El sector turístico en general, y especialmente las agencias de viajes se muestran preocupados ante las obligaciones impuestas por el decreto de registro documental (Real Decreto 933/2021). Este decreto exige a las agencias de viajes la comunicación a los organismos de multitud de datos personales de los clientes. Estos datos no solo suponen un aumento de la carga de volumen de trabajo, también preocupa el cumplimiento del RGPD.

Ante esta situación, la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) ha creado una mesa de trabajo intersectorial para el desarrollo de esta nueva normativa. Este grupo está integrado por representantes de los diferentes sectores afectados por esta medida: hoteles, agencias de viajes físicas y online, empresas de rent a car y campings.

Principales preocupaciones de las agencias de viajes ante el nuevo decreto de registro documental

La principal preocupación con respecto a mucha de la información a solicitar a los clientes es la disponibilidad de la misma, especialmente en el caso de las agencias de viajes. Desde CEOE defienden la importancia y la necesidad de velar por la seguridad de los clientes, pero de una manera viable para los actores implicados.

Por ejemplo, si una agencia de viajes gestiona el alquiler de un coche en destino con el nuevo decreto del registro documental se le pedirán datos como: modelo del coche, matrícula, número de bastidor, color, kilometraje a la recepción y a la entrega, etc. Son una gran cantidad de datos, que a la agencia no le corresponde pedir y que no se saben hasta una vez finalizada la gestión.

Pero los recelos no solo vienen de la dificultad a la hora de obtener la información. El almacenaje de los mismos (deben estar guardadas al menos tres años) inquieta también. Ambas cuestiones, suponen una carga extra para las agencias de viajes, que ya cuentan con una operativa ajustada.

Además, muchos de los datos a solicitar son sensibles y vulneran la ley de protección de datos y pueden atentar contra la privacidad de los usuarios. Por ejemplo, datos de la tarjeta de crédito como la fecha de caducidad. Otros como si el hotel ofrece wifi en la habitación o no, o con quién se va a alojar el titular y qué parentesco tiene con la persona acompañante.

Precisamente por la cantidad de datos solicitados y la naturaleza de los mismos, la puesta en vigor de este decreto se ha visto retrasada a enero de 2023. Este retraso es debido a la imposibilidad de tener la plataforma de volcado de datos preparada a tiempo. Lo que ya deja ver que la carga administrativa va a ser importante.

De momento, queda esperar al avance de la mesa de trabajo y a las actualizaciones por parte de las instituciones de cara a su puesta en vigor en enero de 2023. Desde nuestra sección de noticias, os mantendremos informados ante cualquier novedad.

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