La forma en que los viajeros planifican y contratan sus vacaciones está cambiando de manera profunda. Ya no se trata únicamente de encontrar un hotel o un vuelo al mejor precio. Cada vez más, el viajero digital busca construir experiencias completas, optimizar su tiempo y centralizar todo su itinerario en una sola reserva.
En este contexto, la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en un motor clave de este cambio. Un reciente informe de la OTA española Central de Vacaciones muestra cómo la incorporación de esta tecnología en su plataforma ha transformado el comportamiento del cliente digital a lo largo de 2025.
De la reserva puntual al diseño del viaje completo
Uno de los datos más reveladores del estudio es que cerca del 20 % de las ventas digitales de 2025 ya se han realizado con el apoyo directo de la IA. Lejos de limitarse a acelerar la búsqueda, esta tecnología está ayudando al viajero a pensar su viaje de forma más global, combinando destinos, ajustando duraciones y explorando alternativas que antes quedaban fuera del proceso de compra.
Como consecuencia, se ha producido un claro incremento de los viajes multidestino y combinados, así como de los desplazamientos de largo recorrido. Este cambio también se refleja en un aumento del ticket medio, que crece en torno a un 3 %, y en una planificación más consciente desde la fase de inspiración.
Un viajero más previsor y con mayor valor estratégico
La IA no solo influye en qué se compra, sino también en cómo y cuándo se reserva. El informe detecta una ampliación de la estancia media, con viajes que rara vez bajan de las siete noches, y un aumento significativo del tiempo de antelación, con un booking window que se sitúa ya en torno a los 50 días.
Esta mayor previsión suele ir acompañada de viajes de mayor importe, lo que refuerza la idea de que la tecnología está ayudando a construir decisiones más reflexivas y mejor informadas. Según dicho estudio, el cliente digital ya no busca un único servicio, sino “maximizar la experiencia en un solo viaje”, valorando especialmente las plataformas que permiten crear itinerarios complejos en una única reserva.
Destinos que confirman el auge del viaje experiencial
Este nuevo comportamiento se refleja claramente en los destinos más reservados con apoyo de la IA. El Caribe, con Punta Cana a la cabeza, destaca por estancias largas orientadas al descanso. El sudeste asiático, con destinos como Bali o Phuket, consolida su posición entre los viajes exóticos de largo radio. Estados Unidos, con Miami como punto de entrada, gana peso como destino combinado que mezcla ciudad y playa.
En paralelo, las capitales europeas mantienen su atractivo para escapadas urbanas más cortas, con París liderando este segmento, mientras que destinos como Sicilia o Mykonos sobresalen en los viajes combinados. En todos los casos, la clave no es el destino aislado, sino cómo se integra dentro de una experiencia más amplia.
Lo que este cambio significa para las agencias de viajes
Aunque se mantienen algunos patrones ya conocidos —viajes principalmente vacacionales y reservas realizadas en pareja adulta—, la IA está impulsando una evolución clara del viajero digital hacia viajes más completos, mejor planificados y de mayor valor.
Para las agencias de viajes, este escenario abre una oportunidad estratégica: reforzar la propuesta de viajes a medida, apostar por itinerarios combinados y apoyarse en la tecnología para acompañar al cliente desde la inspiración hasta la reserva final. La complejidad, bien gestionada, deja de ser un obstáculo para convertirse en un elemento diferencial.
Desde Conecta Turismo, observamos que las agencias que integran la IA de forma estratégica no solo venden más, sino que venden mejor: viajes más ricos, más personalizados y alineados con las nuevas expectativas del viajero digital.
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